Tu desayuno saludable
Las ingestas de referencia dietéticas afirman que el aporte energético ideal que cubre las necesidades nutricionales debería realizarse con una proporción de:

· 10-15% proteínas
· 20-35% lípidos
· 45-65% hidratos de carbono

El desayuno debe cubrir el 25% de las necesidades diarias energéticas. Por ello debemos alimentarnos de manera completa para que nos ayude a rendir más en el aspecto físico e intelectual, controlar nuestro peso y mejorar el estado nutricional. Es aconsejable que un buen desayuno, además de cumplir con las recomendaciones nutricionales, incorpore alimentos de cuatro grupos diferentes:

- Lácteos (leche, yogur, queso): el desayuno ‘lácteo’ proporciona energía y ligereza durante la mañana, añadiendo además nutrientes esenciales como proteínas, vitaminas y calcio. Para que no sea monótono se puede alternar el consumo de leche con el de yogures, queso o cuajada.

- Frutas (fruta entera, zumo de fruta natural): nos aportan fibra soluble, vitaminas y antioxidantes, además de minerales e hidratos de carbono (fructosa). Se aconseja tomar una ración de fruta en el desayuno y quizás sea un buen momento para introducir la fruta cítrica (mandarinas, naranjas, pomelos…) o tropical (piña, caqui, pomelo…) para garantizar un aporte de vitamina C.

- Hidratos de carbono (pan, cereales, galletas): el cuerpo los necesita para funcionar desde primera hora de la mañana y es esencial no descuidar este (alto) porcentaje del desayuno si se quiere mantener una alimentación equilibrada. Se debe optar por hidratos más saludables como los derivados de los cereales integrales que además contienen vitaminas, minerales y fibra.

- Otros: alternar con alimentos como aceite de oliva, mermelada, miel o repostería casera (ocasional).

La gama Kabi está comprometida con el Desayuno Saludable, por ello divulgamos sus beneficios colaborando con las farmacias a través de talleres prácticos. ¡Te invitamos a desayunar!